Había tenido la oportunidad de hospedarme en diversas ocasiones en los otros complejos, del hotel, pero en esta ocasión decidimos vivir la experiencia en el Palace como una ocasion especial. Sin embargo, desde el registro comenzó la decepción, ya que no hubo una recepción, donde ni siquiera la palabra de “bienvenidos”recibimos. Imaginarán entonces que tampoco recibimos el tradicional croquis. Lo único que nos entregaron fue un sobre escrito con plumón " no. Hab oacán, 3er piso” y la indicación de “su habitación está por aquel rumbo”. Pensamos que quizá había falta de personal, ya que incluso nosotros tuvimos que llevar las maletas.
En cuanto a los alimentos, no esperes algo especial, a menos que tu máximo sea la preparación de los huevos al gusto. Además, en Coral no saben cómo reaccionar ante una emergencia, presenciamos como una señora comenzó a ahogarse y el mesero simplemente se retiró hacia la zona de bebidas. Lo que si debes de esperar, es que al momento de tu salida estén atentos para despedirte ya que están revisando que les dejes propina. En la habitación, el servicio de limpieza brilló por su ausencia. Al reportarlo, acudió una persona visiblemente molesta que solo retiró la basura del baño y dejó la cama con las mismas sábanas, no rellenaron el frigobar, y las conexiones del escritorio sin energia.
No todo fue malo.
LOS RESTAURABTES DE ESPECIALIDAD REALMENTE INCREIBLES
En este viaje aprendimos que los mejores complejos, no siempre son los mas costosos