Ir a la página principal.
Guías de

Qué ver y qué hacer en Granada – historia, cultura y ocio a los pies de la Alhambra

Busca un alojamiento

Pocas ciudades de provincias de España están tan cargadas de historia y cultura como Granada. No resulta extraño que fuera el último reducto al que se aferraron los árabes antes de abandonar definitivamente la Península Ibérica hace siglos. Todavía hoy se puede respirar ese ambiente que encandiló a musulmanes y cristianos, y que en la actualidad atrae a visitantes de todo el mundo en cualquier época del año.

Granada combina su historia y cultura con una activa vida diurna y nocturna, especialmente animada por los miles de universitarios que dan vida a sus calles y plazas. Gracias a su tamaño relativamente reducido, la ciudad invita al paseo y a relajarse en sus terrazas. El viajero se puede detener en muchas de sus callejuelas para admirar sus monumentos y no dejará de sorprenderse cuando al doblar una esquina aparezca la Alhambra con un esplendor imperecedero. En esta guía rápida sobre qué ver y qué hacer en Granada podrás disfrutar de algunas pinceladas de todo lo que te puede ofrecer Granada en tu próxima visita.

La Alhambra: imprescindible


No te puedes ir de Granada sin visitar la Alhambra y los Jardines del Generalife. Este castillo fortificado sirvió de palacio real para los últimos sultanes del Reino de Granada. En sus palacios, jardines y fuentes todavía se puede respirar todo el poder del que disfrutó la dinastía nazarí en su momento de mayor apogeo. Mucho lloró Boabdil su pérdida cuando en 1492 los Reyes Católicos tomaron la ciudad y su castillo. Las entradas para visitar la Alhambra se pueden comprar por anticipado por teléfono, por internet y en cajeros de Servicaixa. Un último detalle: la hora de acceso a los Palacios Nazaríes se indica en la propia entrada para controlar el acceso. ¡Sería una pena perdérselo!

 

Un paseo por sus calles


Cualquier paseo por el centro de Granada debe comenzar por la Plaza Nueva, curiosamente la plaza más antigua de la ciudad. Desde aquí se puede empezar a caminar hasta el pie de la Alhambra o remontar el río Darro. A cada paso podremos admirar la fortaleza nazarí e ir ascendiendo para llegar al Albaicín. Este antiguo barrio musulmán es una joya en medio de la ciudad: calles estrechas, mezquitas sobre las que se levantaron iglesias cristianas, pequeñas casas enjalbegadas, aljibes... Desde aquí, el Sacromonte no queda demasiado lejos: puedes visitar sus cuevas y asistir a esa mezcla de culturas. Desde el siglo XVIII los gitanos habitan sus cuevas, donde el turista puede disfrutar de sus "zambras", una auténtica fiesta del cante, toque y baile.

 

Monumentos ocultos


La catedral, la Alhambra o la Plaza Nueva son visitas obligadas que no podrás pasar por alto. Sin embargo, Granada tiene pequeñas joyas que no son evidentes a primera vista. En la Carrera del Darro, en el sótano de una casa particular, se encuentran los baños del Bañuelo, que datan del siglo XI y nos recuerdan el refinamiento de la cultura árabe en España. En pleno centro, también se encuentra una alhóndiga andalusí, también del siglo XI, conocida como el Corral del Carbón. Aquí se almacenaban y vencían mercancías en la época nazarí. Ya en época cristiana se adaptó como corral de teatro.

 

Un templo para las cañas y las tapas


En Granada se puede combinar un paseo para conocer la ciudad con su famoso "tapeo". Solo hay que ir recorriendo sus barrios tomándose una caña o un vino y dejar que los camareros nos vayan sacando algo para picar por cortesía del local. Algunos bares tienen especialidades que son conocidas en toda la ciudad; en otros, la tapa cambia y mejora al ir pidiendo nuevas rondas de cerveza. Desde la Plaza Nueva hasta el Albaicín pasando por el antiguo barrio judío del Realejo, el tapeo en Granada es una parte esencial de su cultura y debería tener su propio monumento. Una vez satisfecho, puedes sentarte a descansar en una de sus muchas teterías para disfrutar del exótico ambiente de la calle Calderería Nueva.