El hotel está recién inaugurado, por lo tanto todo está nuevo y cuidado. Hotel boutique con zonas comunes acogedoras. El personal es majo, y la ubicación es excelente, súper cerca de todo. Considero que las 4 estrellas se le quedan un poco grandes. Las habitaciones no son muy grandes (por lo menos la mía, matrimonio standar con "vistas", entre comillas, porque para ver el canal tenía que subirme a un peldaño del ventanal, aunque no me quejo puesto que no había pagado la habitción con vistas al canal, y fue un detalle por parte del hotel) no tenía minibar, aunque si cuenta con una nesspreso, ni armarios, ni plancha...
Al baño le falta luz, sobre todo en la parte de la ducha, por el resto todo es correcto. La decoración personalmente me pareció bonita, pero eso depende de cada uno.
Y ahora viene lo que considero la parte más negativa, el desayuno. Todo lo que había estaba rico, pero de es un mini buffet con muy poca variedad.