Nuestra estancia en este hotel fue bastante decepcionante.
En primer lugar, no había conexión a internet, aunque en la reserva se indicaba claramente que el hotel disponía de wifi. Como consecuencia, tampoco funcionaba la televisión.
Además, el suministro de agua fue un problema constante. Una de las noches no tuvimos agua en absoluto y, el resto de los días, la presión era tan baja que era prácticamente imposible ducharse con normalidad.
Por último, el desayuno dejaba mucho que desear. Aunque estaba previsto para las 8:00 de la mañana, normalmente solo recibíamos las sobras de los grupos que desayunaban antes de esa hora. La comida no tenía variedad y, además, casi siempre estaba fría.
Lamentablemente, la experiencia no cumplió con lo que se anunciaba al hacer la reserva y no recomendaríamos este alojamiento.
El precio fue demasiado alto para el nivel de servicio ofrecido.