Hotel moderno, con una buen ubicación, cerca de una parada del tranvía. Buen restaurante, con precios moderados; muy buen desayuno. Buen servicio de WI FI. El servicio en recepción es aceptable, no hablan español y no me ayudaron con las valijas. Lo malo fue la limpieza de la habitación, al llegar encontré una prenda de ropa de un huésped anterior. Un día se llevaron con la basura un cuchillo plástico de mi propiedad; y otro día no hicieron la limpieza de mi habitación. Al reclamar tampoco lo hicieron. Me dijeron que de tarde no hay personal para eso. La habitación tenía poca luz; y el baño igual; era arduo afeitarse con esa luz tan escasa.