"La experiencia en BON Hotel at Vidanta Nuevo Vallarta fue en general positiva, especialmente en cuanto a las habitaciones y la atención del personal. Las habitaciones son amplias, cómodas, muy bien equipadas y siempre se mantienen limpias; el servicio de camarista dos veces al día es un gran plus. El personal en general es muy amable y servicial, aunque en ocasiones falta claridad en la información sobre servicios e instalaciones.
El complejo es muy grande, lo cual tiene ventajas y desventajas. Hay áreas agradables como la alberca de la Terraza, ideal si buscas un ambiente más tranquilo. Sin embargo, la movilidad puede ser complicada, especialmente de noche. Algunos trayectos, como del restaurante Nektar a las habitaciones de BON, son largos, con poca señalización, iluminación limitada y sin transporte disponible, lo que puede ser incómodo si viajas con niños o adultos mayores.
Es importante considerar que no es un hotel todo incluido y no hay muchas opciones de paquetes o upgrades en ese sentido, por lo que los gastos en alimentos y bebidas pueden elevarse. En ciertas áreas como Santuario, la presión por consumo mínimo puede resultar incómoda.
En cuanto a la experiencia gastronómica, es variable: hay opciones buenas, pero también detalles a mejorar, como la calidad en algunos productos específicos.
En resumen, es una buena opción si buscas comodidad, instalaciones amplias y buen servicio, pero es importante ir preparado para distancias largas y costos adicionales. "