El hotel es básico. Habitaciones limpias, con todo lo necesario, incluyendo espacio de trabajo pequeño y muchos contactos de luz, agua caliente, nada extraordinario, pero muy funcional. Sólo lo utilizamos una noche para esperar nuestro vuelo. El personal fue muy amable, y creo que eso sería lo mejor de este sitio, siempre dispuestos a solucionar nuestras dudas y peticiones.
El desayuno fue un poco caótico porque el espacio es muy pequeño, tanto las mesas (insuficientes) y para servirse los alimentos ya que había demasiada gente. Sin embargo, los alimentos, a pesar de haber poca variedad, estaba bastante rico y de nuevo el personal sacando adelante los pequeños inconvenientes de espacio. La fruta estaba super fresca, y los dos guisados disponibles muy ricos. Quizá agregaría algo de pan de dulce más variado. La ubicación está ideal si tienes que esperar tu vuelo o la salida del tren, pero no necesariamente del malecón, sin embargo, afuera siempre hay servicio de taxi seguro y al ser una ciudad pequeña llegas en 15 mins al centro. Sin duda me volvería a hospedar en este sitio.
Importante a tomar en cuenta es que, tienen servicio de traslado al tren y al aeropuerto con costo adicional muy accesible, pero no es del hotel sino un servicio de taxis seguros super eficiente.