Nuestra experiencia fue muy negativa.
Lo positivo: la ubicación, la habitación es cómoda y el aire acondicionado funcionaba perfectamente (importante siendo agosto).
Sin embargo, durante nuestra estancia tuvimos problemas graves con el agua caliente y la presión de la ducha (habitación 101). Tuvimos que ducharnos con agua completamente fría prácticamente todos los días y, posteriormente, nos ofrecieron utilizar otras habitaciones (habitación 103 y habitación 207), donde el agua tampoco funcionaba correctamente. Una de ellas, además, nos fue ofrecida sin haber sido limpiada, con las toallas de los huéspedes anteriores sucias en el suelo.
Lo que consideramos más grave ocurrió cuando personal del hotel entró en nuestra habitación (sin estar nosotros y sin permiso previo por nuestra parte) y registró nuestros cajones y pertenencias para recuperar la llave de una de las habitaciones que nos habían prestado para que nos duchásemos.
Entendemos que necesitaban recuperar la llave (si nos lo hubiesen indicado se la habríamos facilitado nosotros) pero es inaceptable que se revisen nuestras pertenencias sin nuestro consentimiento.
En conclusión, una buena ubicación y una habitación cómoda no compensan la falta de agua caliente durante la estancia ni, sobre todo, la forma en que se gestionó la situación y la falta de respeto a nuestra privacidad. Nos vamos muy decepcionados y esperamos que el establecimiento tome medidas para que algo así no vuelva a ocurrir