Desayuno pésimo : zumos( manzana y melocotón),fruta,café y pastas ( 2 tipos, por eso ponga pastas). El cuchillo para pelar la fruta ( naranja entre otras) hay que pedirlo. Y no fue lo único que tocó pedir. El segundo día pusieron una sola toalla grande para dos. Pensamos era un descuido, pero el tercer día pasó lo mismo. Tocó bajar y pedir otra. Bajar,que no subieron ya que en la habitación no hay teléfono. Nos cambiaron de habitación nada más llegar por una fuga de agua en la pila de lavabo y porque no iba la luz de pared de un lado de la cama ni la lámpara del techo. Nos ofrecen pasar la noche allí con la fuga de agua y conseguimos que finalmente cambien y nos llevan a otra habitación y sigue sin ir una de las luces de pared. El aire acondicionado un ruido tremendo y sí abres ventanas,fiesta toda la noche en el parque que hay Justo enfrente En fin un despropósito de estancia. Lo único bueno, que está cerca de todo lo turístico visitable. Metro bus y estación de tren también cerca.