Mi primera experiencia en este hotel hace dos años fue excelente y por eso decidí regresar. La ubicación es muy buena, el hotel es agradable y el personal es amable desde la llegada. Además, me encanta la distribución de las habitaciones dobles: puedes viajar con otra persona y compartir el mismo espacio, pero cada una tiene su habitación y baño privado, lo que brinda mucha privacidad.
Sin embargo, esta vez sentí que la calidad desmejoró bastante. El lavamanos de mi habitación estaba tapado, lo reporté y tuve que volver a llamar al día siguiente para que lo solucionaran. También noté que las toallas se ven bastante curtidas y ya necesitan renovación.
Lo que más me decepcionó fue el desayuno. Hace dos años era excelente, con buena variedad, huevos preparados al gusto y café o chocolate recién servidos. Esta vez los huevos estaban fríos, el café recalentado y con sabor a quemado, algo especialmente decepcionante estando en Colombia. Varios pocillos que tomé estaban sucios y durante dos días la papaya tenía mal sabor, como si ya estuviera dañada.
El hotel tiene muchas cosas positivas y por eso regresé. Espero que puedan mejorar estos detalles y recuperar la calidad que tenían anteriormente.