Más que un hotel, me parece que es un hostal, ya que se anuncia de manera ingeniosa para que pienses que el baño privado que tiene estará en tu habitación, como en cualquier hotel. Sin embargo, el baño está fuera de tu habitación, por lo que, de vez en cuando, cuando quieres ir, te encontrarás con personas de otras habitaciones en el pasillo.
En teoría, nadie puede usar tu baño más que tú, pero realmente no hay ninguna garantía, certeza ni candado que impida que alguien más lo utilice. Además, es un tanto incómodo tener que salir de tu habitación para ir al baño.
El edificio es un tanto antiguo, pero debo reconocer que está muy bien ubicado. No tiene elevador, por lo que, si llevas muchas maletas, vas a sufrir.
A pesar de todo, las habitaciones sí están muy limpias y, hasta cierto punto, son un poco espaciosas.
Me parece que es un lugar suficiente para una pareja y para no pasar más de dos o tres noches. En resumen, fue un alojamiento bueno, pero apenas justo; nada sobresaliente.