Recibimos la habitación a media mañana a penas llegamos, nos dieron opciones de distintas habitaciones para que elijamos, los maleteros recogieron nuestras maletas del taxi y nos la llevaron a la habitación. El estilo del hotel muy señorial, con cuadros y arañas de luz de mucho lujo. Cuando quisimos salir por primera vez nos apersonamos en la recepción y nos dieron todas las explicaciones requeridas para hacer turismo con mucha paciencia y en español, también se contactaron por nosotros con diferentes empresas que nos tenían que brindar servicios turísticos. El desayuno muy pero muy bueno y completo, tanto en lo dulce como en lo salado y por supuesto en las diversas frutas, distintas clases de café y panes; todo muy bien presentado. La limpieza se notaba en todos los lugares del hotel y especialmente en las habitaciones.