La ubicación es buena y el sitio tiene estilo moderno. Pero nunca había nadie en recepción, sólo nos cruzamos con un trabajador durante las 3 noches que estuvimos. Por más de 90€ la noche me esperaba otra cosa. No pasaron a limpiar la habitación ningún día, ni siquiera para reponer papel higiénico. Había un baño en una zona común que se pasó los 3 días con el retrete sin funcionar. La ultima mañana antes de marchar nos encontramos una cucaracha en el suelo del baño. En el mensaje del día previo a llegar te pone que les contactes si quieres dejar el equipaje en el hotel el día de salida, les escribimos 24h antes y nos dijeron que no ofrecían ese servicio por lo que tuvimos que buscar una consigna con su coste extra. La cama es incómoda, tiene una tabla en vez de somier. Y hay cortinas, pero la luz del sol entra igualmente, no hay oscuridad en cuanto el sol se asoma. Hay una cocina común con nevera para guardar comida.