Cuando llegue me dieron una habitación que no era la que aparecía en las fotos. Luego de reclamar, ya que la habitación correcta que era una junior suite con vista parcial, nos dieron una exactamente igual a la que aparecía en las fotos, sin embargo, si no reclamábamos nos daban una que parecía de menor precio. Esto fue culpa de una chica con la que hicimos check in el miercoles a la 2:30 pm aproximadamente. Cuando llegamos a la habitación equivocada, llamamos a recepción y la misma chica nos cambio a la habitación que nos correspondía, diciéndonos que nos iba a dar una habitación que nos iba a gustar. Esto nos molestó mucho, porque sentimos que nos querían hacer lo mismo que hacen en los aviones, donde a veces todo está sujeto a disponibilidad. Solo por esa razón no volvería, nunca me había pasado eso en ningún hotel. Pensé que era un hotel de lujo, pero ese tipo de cosas hace que no lo sea. Esto me hace recordar que “A veces lo caro no es lo mejor”. Los puntos buenos serían: Hay mucha tranquilidad en la playa del hotel, los trabajadores están siempre sonriendo.