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8 Cosas Curiosas sobre la Estatua de la Libertad

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Hoy hablamos de la Estatua de la Libertad, un símbolo a nivel mundial del que queremos contarte ocho cosas curiosas que posiblemente no sabías.

Han existido y existen mujeres famosas alrededor del mundo, pero posiblemente hay una señora que destaca por encima de todas ellas y que, sin duda alguna, nadie en el planeta tarda en reconocer cuando intuye su silueta. Esta dama vive en Liberty Island y da la bienvenida a todos los visitantes de Nueva York desde su bahía. Por si no lo has adivinado todavía, hablamos de la Estatua de la Libertad, un símbolo a nivel mundial del que queremos contarte ocho cosas curiosas que posiblemente no sabías y por el que merece la pena alojarse en los hoteles de lujo de Nueva York.

1. Para comenzar, hay que destacar que esta adorable señora no se encuentra sola en el mundo, ya que en el parisino río Sena se puede encontrar a su gemela, aunque de menor tamaño, por lo que podemos considerarla como la hermana pequeña de la estatua neoyorquina.

2. En segundo lugar, es curioso pensar que la estatua llegó hasta Nueva York en 214 cajas, de las cuales 36 sólo contenían tuercas y remaches, que debieron cruzar el Sena y, posteriormente, todo el Atlántico hasta llegar al destino, una odisea que se unió a un ensamblaje de 4 meses.

3. Otro de los datos curiosos es referente a su uso, ya que no siempre ha sido el monumento que hoy conocemos. Desde su montaje y hasta 1902, la Estatua de la Libertad fue el faro de Nueva York con un potente haz de luz que alcanzaba los 39 kilómetros de distancia.

4. Por otro lado, esta señora calza nada menos que un 879, por lo que si estás pensando hacerle un regalo cuando la visites mejor no buscar ningún zapato para ella. Al margen de sus pies, y como otro dato curioso, hay que señalar que la estatua pesa 156 toneladas sin contar el pedestal, lo que parece indicar que sufre algún ligero problema de sobrepeso, aunque si todos estuviésemos hechos de cobre y acero y midiésemos unos 34 metros posiblemente lo compartiríamos.

5. Pero pese a su tamaño, la estatua no es insensible al viento, ya que cuando sopla con fuerza en Nueva York, la dama se ladea en torno a 8 centímetros.

6. Pero si ya parece sorprendente este desplazamiento del cuerpo, su brazo y la antorcha que porta lo hacen hasta 12 centímetros.

7. Para concluir solo hay que señalar que nuestra dama también es estrella de cine, haciendo una de sus primeras apariciones en El inmigrante de Charles Chaplin.

8. Aunque, quizás, una de sus imágenes más recordadas sea la del film El Planeta de los Simios, donde esta señora aparecía devastada y hundida en una playa desierta.