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Cómo Interpretar el Menú de Almohadas de un Hotel

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Tranquilo. A pesar de que la cocina innovadora y de fusión está a la orden del día, aún queda mucho para que los chefs de los mejores hoteles se decidan a cocinar trocitos de gomaespuma. El menú de almohadas no está relacionado con la gastronomía, sino con los servicios extra que algunas empresas hoteleras quieren ofrecer a sus clientes. ¿Ya sabes cómo elegir la tuya?

Seguro que nunca antes te habías planteado la posibilidad de poder elegir entre diferentes tipos de almohadas. Quizá ni siquiera sabías que, de hecho, existen diferentes tipos de almohadas. Y qué decir de que éstas fueran parte de un menú... Lo cierto es que esta costumbre está empezando a popularizarse entre los hoteles más innovadores y exquisitos, quienes además de ofrecer colchones viscoelásticos de la mejor calidad dejan en manos de sus clientes la elección del tipo de almohada sobre la que descansarán sus cabezas.

El The Gwen hotel es uno de los pioneros en esta tendencia. En su menú ofrecen almohadas con aromas para evitar el estrés y que invitan a la relajación, para propiciar el romance, para disminuir los ronquidos o, incluso, para estimular la circulación sanguínea y reducir la fatiga y el insomnio.

Otro de los hoteles más destacados por su menú de almohadas es el Hotel The Benjamin. Dentro de su programa 'Rest & Renew' se puede escoger entre almohadas con altavoces incorporados que cantan suaves y tranquilas nanas hasta otras rellenas con agua para aliviar la tensión y los dolores de cabeza. Sin olvidar la que regula automáticamente la temperatura para ofrecer siempre una experiencia cálida e inolvidable.

Lo mejor de estos servicios es que no suponen ningún coste extra para el cliente y que, además, se pueden combinar con otras experiencias que harán que la hora de ir a la cama sea la parte más atractiva de tu viaje, como las máscaras hidratantes o las bebidas descafeinadas harán que llegues a un estado total de relajación.

Con todas estas posibilidades seguro que te resulta difícil decirte por una u otra almohada. Aunque no tienes de qué preocuparte. La solución es tan sencilla como reservar la habitación tantas noches como almohadas puedas elegir y... ¡a descansar!