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Qué comidas puedes llevar y cuáles no al pasar por la aduana

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El caso es que, si vas a viajar a otro país, debes tener siempre en consideración la legislación de cada Estado en lo referente a la entrada de alimentos de otra procedencia. Dentro de la Unión Europea no suelen existir este tipo de trabas, pero es mejor si te informas antes para evitar sobresaltos.

Hace unos años, cuando viajaba por primera vez a Chile, me enfrenté a una situación un poco delicada. Justo al pasar por la aduana, cuando iba a recoger mi equipaje, uno de esos perros enormes comenzó a ladrar y a perseguirme. Acto seguido, una de las policías que había por allí me pidió por favor que le mostrara todo lo que llevaba conmigo. Entonces descubrí cuál había sido el motivo de todo aquella escena: un bocadillo de jamón serrano que había dejado olvidado en el fondo de mi mochila. De no ser por la simpatía de aquella joven policía chilena, el desafortunado descuido podría haberme costado una buena multa. Por suerte, todo acabó con el bocadillo en la basura y una leve reprimenda.

El caso es que, si vas a viajar a otro país, debes tener siempre en consideración la legislación de cada Estado en lo referente a la entrada de alimentos de otra procedencia. Dentro de la Unión Europea no suelen existir este tipo de trabas, pero es mejor si te informas antes para evitar sobresaltos.

Dentro de los alimentos prohibidos, solemos encontrar principalmente carnes y lácteos. Por consiguiente, olvídate de llevar:

  • queso
  • chorizo u otros embutidos
  • líquidos
  • fruta y vegetales
  • pescado

En cambio, los alimentos procesados que no tienen relación con los anteriormente expuestos pueden pasar de un país a otros sin problemas. Por ejemplo, puedes viajar transportando:

  • chocolate
  • alimentos envasados al vacío
  • alcohol (con límites)
  • latas (de atún, por ejemplo)
  • refrescos

Este control se justifica en base a los peligros que existen para los países de destino de desarrollar enfermedades o plagas para las que no están preparados y que podrían causar importantes daños, especialmente en lo concerniente a sus cultivos y ganados.

Así que, si estás pensando en realizar un viaje próximamente, presta atención y cuida al detalle qué alimentos pueden entrar al país y cuáles no. Piensa que no sólo está en juego tu bolsillo o tu buena conducta, ¡sino la sanidad de todo un estado! Además, no te olvides de declarar aquello que llevas contigo, incluso si son alimentos permitidos. Informarte será la mejor forma para visitar nuevos lugares sin que ningún contratiempo arruine tu viaje.